lunes, 7 de enero de 2013

Ley de Servicios Profesionales

Viendo el revuelo levantado no se si detrás de todo esto hay algún ingeniero cabreado por algún aparejador, y de ahí este continuo intento de atropello a la profesión del Arquitecto Técnico. No voy a valorar, de momento, lo que dice el anteproyecto ya que lo comunicado hasta la fecha, además de ser muy confuso, no deja de ser un borrador, pero si voy a intentar valorar lo que yo esperaría de una nueva Ley de Servicios Profesionales.

Un buen equipo multidisciplinar


Antes de valorar en positivo lo que yo espero, me gustaría que mis amigos ingenieros conocieran que es una Dirección de Ejecución de Obra (DEO), en el ámbito de la edificación.

Esta atribución otorgada por la Ley de Ordenación de Edificación, define que las DEO de edificios proyectados por Arquitectos sean dirigidos exclusivamente por Arquitectos Técnicos. Que conlleva una DEO:
  • Honorarios. Si un Arquitecto presupuesta la redacción del  proyecto de una vivienda unifamiliar entre 10.000-15.000 €, los honorarios para el DEO no son más de 3.000-5.000€ por el tiempo que dura la obra, entre 10-20 meses. Y en ese paquete tienes que hacer la coordinación de seguridad y salud, casi como un favor para que te den el encargo.
  • Seguro decenal. La LOE establece una serie de garantías para el usuario, entre las que está el seguro decenal, que es la garantía de que los técnicos de la obra DO y DEO, son responsables durante 10 años de los vicios ocultos que pudieran surgir en elementos estructurales. Esto quiere decir que hay que tener un seguro decenal contratado para la obra, que tienes que pagar durante los 12 años siguientes a la emisión del certificado final de obra. El seguro cuesta alrededor de los 1.000€ anuales y para aquellos compañeros que tengáis muy mala suerte, el seguro puede no renovaros si tenéis muchos siniestros.
  • La obra. A parte de esto hay que ir a la obra, y sobre todo en viviendas unifamiliares, casi hacer de jefe de obra. Escribir en el libro de órdenes, ese libro gris que parecía decorativo, en el libro de incidencias, constatar que los obreros sean legales, reclamar infinita documentación para el plan de calidad de la obra y el libro del edificio, realizar las certificaciones y a parte, entrar a la obra y revisar que todo es acorde a las exigencias del proyecto. Por cierto, las estructuras se revisan antes de hormigonar y no vía 3G.
  • El cliente. Tienes que lidiar con el cliente y procurar que te pague los honorarios acordados, visados, y explicarle al promotor de la edificación todos aquellos imprevistos que surgen en la obra y le suponen un incremento económico de coste no previsto.
  • Lo más importante, cuando hayan problemas, tendrás que dar la cara y tomar decisiones. Va en el sueldo.

 ¿Qué esperar de una nueva Ley de Servicios Profesionales?

Si el concepto de la ley es la liberalización de las profesiones para hacerlas más competitivas, pues nos tenemos que situar en una estructura horizontal en la que Arquitectos, Arquitectos Técnicos, Ingenieros e Ingenieros Técnicos y todos los Grados afines sin excepción, podamos acceder por igual a las atribuciones de los otros, sin limitaciones.

Desde algún punto de vista, esas profesiones que en plena burbuja inmobiliaria y desarrollo de nuestro país habéis vivido bajo el paraguas del endeudamiento del estado con la obra pública, no parece muy bien que se intente atribuir competencias para las cuales no están formados con tal de tener algo de trabajo.

La fortaleza de los técnicos españoles es su "especialización". Si tenemos a los mejores técnicos proyectando edificios, a los mejores técnicos en ejecución de obras y a los mejores técnicos diseñando y calculando estructuras e instalaciones, no veo la razón de porque entremezclar competencias en pro de pisarnos trabajos de los cuales no estamos familiarizados. En este país, para hacer leyes de empeoramiento de lo que había antes sacamos matrícula de honor, sino vean cómo está la Educación, Sanidad....

Si queremos darle al cliente un mejor servicio y un trabajo de calidad, la nueva Ley de Servicios Profesionales tiene que reconocer, al menos, dos aspectos: por un lado, no sólo que los Arquitectos Técnicos sigan con la exclusividad de las Direcciones de Ejecuciones de Obra, sino hacerlas extensible a todo tipo de obras ya que el único técnico que por formación, capacitación y profesionalidad se prepara desde la facultad y durante el ejercicio de su profesión para dirigir las obras es el Arquitecto Técnico, antes Aparejador y esperemos que en un futuro Ingeniero de Edificación, de Construcción o como quieran llamarlo. Yo pregunto sino, qué técnico en su plan de estudios cursa entre otras las siguientes asignaturas: Materiales de Construcción, Estructuras Arquitectónicas, Construcción, Mediciones, Presupuestos y Valoraciones, Organización, Programación y Control de Obras, Equipos de Obra y Medios Auxiliares, Economía, Prevención de Riesgos Laborales, Calidad, etc... y muchas de ellas durante dos y tres cursos.

Es más, lo otro que tiene que reconocer la nueva Ley, es resolver ese vacío legal de la figura del Jefe de Obra, que por Ley puede ser cualquier persona la que ostente la representación del contratista. No puede ser, sin faltar el respeto, que haya Ingenieros de Caminos, de Obra Públicas e Industriales dirigiendo obras de edificación, que ha pasado y pasará. Es verdad que la vorágine inmobilaria hizo que faltara personal, pero hay que aplicar el sentido común y reconocer que si queremos un sector de calidad y darle al cliente el mejor servicio, tiene que reservarse la figura del Jefe de Obra, o representante del contratista en todas las obras al Arquitecto Técnico o Ingeniero de Edificación.









1 comentario:

  1. Muy buena entrada colega, ni una "coma" que añadir. Espero que se entienda la conclusión que has relatado, pues la interferencia profesional está a la orden del día, y está generando un problema al que todos damos la espalda, creyendo que nos reportará más trabajos. Cuando lo correcto, y que el sector pide a gritos, es que ordenemos las atribuciones y especializaciones sin cortapisas. Un abrazo socio!

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