jueves, 9 de mayo de 2013

Reformas: demoliciones

Vamos a realizar una reforma integral de nuestra vivienda, la reforma de la cocina o del baño. Tenemos que reponer las instalaciones, vamos a tirar paredes.... comenzamos con las demoliciones. ¿Qué nos espera?



Ruido, polvo,quejas del vecino y un poco de desesperación es lo que nos espera con este proceso que por muy molesto que sea, no deja de ser necesario.

Las demoliciones vienen muy ligadas a qué y cómo lo queremos hacer. Claro, colocar parquet sobre el pavimento existente se hace mucho y no deja de ser una obra poco latosa, pero no hay que olvidar que los rodapiés se tendrán que quitar y las puertas cepillar para no tener problemas.

También nos podemos encontrar, como si de pintura sobre pintura se tratase, capas de pavimentos interminables puestas a lo largo de los años, con tal de no generar molestias.

La primera molestia que nos produce esta unidad de obra es antes de comenzar, en el presupuesto. Es una partida difícil de valorar por el empresario, para no quedarse ni corto ni muy holgado y de entender lo que cuesta por parte del cliente. Suponiendo que ya tenemos la licencia de obra, para comenzar a demoler nos hace falta tener, en el mejor de los casos bolsas de escombros y un vehículo para llevarlas a vertedero autorizado o en el peor, a parte de tener que pagar por una bandeja de escombros, pagar por el permiso municipal de ocupación de vía pública. Sin comenzar, ya incurrimos en gastos de permisos y medios auxiliares.

Si el edificio tiene ascensor o no, mejorará o empeorará el ritmo de las demoliciones, ya que no basta con demoler y sentarse a ver si la materia se destruye, se transforma o se va sóla a vertedero. Hay que transportarla hasta la bandeja de escombros. Por el caminio abremos ensuciado el portal, el ascensor y seguramente a algún vecino, por lo que más nos vale tener todos los permisos en regla y dejarlo todo bien limpio, porque las amenzas y denuncias caerán como agua de mayo. Nunca sabré si estas amenzanas son por envida de que mejoras tu habitat o por aburrimiento. Todavía me acuerdo de las amenzas de aquel buen hombre, qué pagaba sus impuestos, así lo rezaba, y por ley no se le podía poner la bandeja de escombros delante de la puerta del bar.... Razón podría tener, pero con decirlo de buenas maneras valdría....

Podemos tener la suerte de hacer la reforma sin vivir en ella o ser tan valientes de hacer las reformas y vivir a la misma vez. Por experiencia, puede ser causa de divorcio, si no miren las estadísticas del último año de principales motivos de discusiones y posterior divorcio con tu pareja. Podemos poner toallas mojadas bajo de las puertas de la zona limpia, podemos ir a la ferretería y comprar plástico y cinta de embalar y hacer de nuestra casa, la casa que aparece en las películas cuando algo se pone en cuarentena... pero no hay peor enemigo que el polvo de demolición. Aparecerá y llegará a los lugares más recónditos de las faz de nuestra vivienda.

Y si no hemos tenido suficiente, creer que ya lo tenemos todo demolido, quedan las famosas ayudas de albañilería para las instalaciones que nos ocuparemos en próximos post.






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